Dale a cada trabajo de IA un responsable humano
Alguien debe ser responsable de la tarea, las fuentes que usa, las acciones que puede tomar, las excepciones que devuelve y el resultado que la empresa acepta. «Lo hizo la IA» no es un responsable.
Usa el mínimo acceso que aún permita hacer el trabajo
Empieza con una bandeja, un calendario, un conjunto de documentos o una herramienta. Agrega acceso porque un trabajo probado lo necesita, no porque el catálogo de integraciones sea largo.
Pon la revisión donde está la consecuencia
Un error de tipeo en un borrador interno y un pago equivocado no son el mismo riesgo. El dinero, los contratos, la asesoría profesional, las decisiones de empleo, la seguridad y las promesas externas significativas merecen control humano directo.
Prueba el trabajo normal y los fallos
Un sistema responsable se prueba con casos rutinarios, información faltante, registros en conflicto, casos límite y caídas de proveedores. El objetivo no es cero errores. El objetivo es detectar la falla a tiempo, limitar la consecuencia y mejorar el trabajo.
Deja constancia y arregla el sistema
Las acciones propuestas relevantes, las aprobaciones, las excepciones y los incidentes deben poder revisarse. Cuando algo sale mal, corrige el registro, contén el efecto, avisa a las personas afectadas cuando corresponda y cambia el trabajo o el control.
Dile la verdad a los clientes
No llames persona al software, ni le des una credencial que no tiene, ni ocultes al humano responsable del trabajo. Expón los límites actuales del producto con el mismo cuidado que sus fortalezas.