El objetivo de una aprobación no es que el responsable rehaga el trabajo. Es mostrar la acción propuesta, la evidencia que la respalda y la consecuencia antes de que ocurra el paso sensible.
Elige el nivel correcto
Empieza con trabajo de solo borradores. Avanza una acción rutinaria solo cuando la salida sea consistente y la ruta de excepción sea clara. Deja el dinero, los contratos, el juicio profesional, las decisiones de empleo y las promesas externas significativas con una persona.
Qué muestra una buena aprobación
Una buena revisión nombra la acción propuesta, a quién o qué afecta, los hechos de origen y qué pasa después de aprobar. Un botón sin contexto es teatro de aprobación.
Conserva el historial de decisiones
Las propuestas y decisiones de aprobación compatibles se registran en un historial revisable. Usa ese historial para encontrar excepciones repetidas, ajustar instrucciones y ver si el trabajo está listo para un nivel de control distinto.
El responsable sigue siendo dueño del resultado
La aprobación es un control, no una transferencia de responsabilidad. Quien aprueba la acción debe tener suficiente contexto y autoridad para tomar la decisión.